
Un modelo de inteligencia artificial que combine los valores de la lectura tradicional con tecnología y con las diferentes metodologías de aprendizaje. Que proporcione a profesores y estudiantes acceso a la lectura sin molestos intermediarios, fomentando el aprendizaje a través de una interfaz amigable, personalizada y fácil de usar.
La filosofía central de este modelo gira en torno a experiencias simples focalizadas en el proceso de aprendizaje. Fomentar la lectura lateral, impulsando a los estudiantes a mejorar sus habilidades de investigación mientras leen. Un modelo que priorice la lectura inmersiva y profunda, similar a la experiencia de leer un libro impreso, sin distractores innecesarios.
El uso de este modelo de inteligencia artificial en bibliotecas digitales comprende la accesibilidad universal, que ofrece funciones como reproducción de audio y diseños adaptables a capacidades diferentes, garantizando una experiencia de lectura inclusiva para todos los estudiantes y sus profesores.
Un modelo como este tiene como objetivo mejorar la experiencia de aprendizaje centrada en las personas. Los educadores podrán realizar lecturas en clase con visualizaciones optimizadas en varias pantallas (como pizarras interactivas, monitores de computadora, tabletas, etc.), seleccionar listas para una exploración atractiva y personalizada en el aula, asignar lecturas y monitorear el progreso de cada estudiante de manera individual, brindando herramientas que enriquezcan el proceso integral de aprendizaje.
La biblioteca digital brinda un modelo basado en inteligencia artificial que se adapta a las preferencias y estilos de vida de los estudiantes y los profesores, permitiendo la personalización de sus experiencias de lectura y, al mismo tiempo, ampliando las posibilidades de interrelación entre pares y sus educadores. Y ese modelo existe.
En la universidad

Las universidades francesas han establecido un estándar de excelencia en el ámbito bibliotecario al adoptar tecnología de vanguardia, orientada hacia la innovación tecnológica en beneficio de académicos y estudiantes. Este enfoque no solo busca impulsar el acceso al conocimiento, sino también fomentar la innovación jurídica, garantizando al mismo tiempo los derechos de autor de sus creadores.
Un hito significativo en este camino se dio en 2001 con la creación de Cyberlibris, una biblioteca digital pionera en el ámbito universitario francés. Este proyecto marcó un antes y un después al introducir un nuevo paradigma de acceso electrónico a libros y conocimiento, transformando la experiencia académica de millones de estudiantes, profesores y lectores.

Con el paso del tiempo, Cyberlibris ha evolucionado, incorporando diversas tecnologías como ScholarVox y otras, para potenciar sus capacidades de búsqueda y adaptarse mejor a las necesidades individuales de cada usuario. Ahora, los estudiantes pueden explorar listas de lectura específicas, seleccionadas por profesores o relacionadas con tareas académicas actuales, gracias a motores de búsqueda más sofisticados y personalizados.
Una característica esencial de esta evolución ha sido la inclusión de funciones que permiten a los lectores personalizar su experiencia de lectura. Desde opciones como texto a voz, selección de fuentes hasta descripciones de imágenes mediante audio, se asegura que la lectura se ajuste perfectamente a las necesidades individuales de cada estudiante, incluidas aquellas con discapacidades o trastornos del aprendizaje. Este nivel de adaptabilidad se logra gracias a modelos inteligentes integrados en la plataforma.
El sistema está diseñado para simplificar la organización del trabajo académico de los estudiantes. Los formatos son adecuados y se ajustan a sus necesidades específicas, mientras que las lecturas requeridas se presentan de manera destacada y accesible, evitando confusiones sobre las tareas asignadas o problemas de disponibilidad de libros.

Una de las ventajas más destacadas de este modelo, desarrollado por ScholarVox, es su capacidad de aprendizaje continuo. Cuantas más instituciones lo utilizan, más datos recopila y mejor se vuelve en la prestación de servicios tanto para académicos como para estudiantes. En la actualidad, esta red abarca más de 1200 bibliotecas digitales en cerca de 40 países, incluidos algunos en África como Marruecos y Senegal, consolidándose como una red global en constante expansión y mejora.
En la escuela
En la era digital, la inteligencia está presente en nuestras vidas de manera cada vez más evidente, desde traductores en línea hasta la conducción de automóviles. Sin embargo, algunos ejemplos de lo que se denomina “inteligencia artificial generativa” han causado un gran asombro por su capacidad de producir contenidos como conversaciones, historias, imágenes y música de forma fluida.
El desafío es que muchas de estas inteligencias humanas se traspasen el asombro de su aparición y sean parte de la implementación de “inteligencia artificial productiva” en bibliotecas digitales en bibliotecas escolares, como el exitoso proyecto Biblius en Quebec, Canadá.

Biblius: más que una biblioteca
Biblius es una plataforma innovadora de préstamo de libros electrónicos diseñada específicamente para bibliotecas escolares de Quebec. Ofrece a estudiantes y profesores acceso a una amplia colección de libros electrónicos, incorporando características que mejoran la experiencia de enseñanza y aprendizaje.
El 99,6% de los estudiantes de la red pública de Quebec tienen acceso a Biblius, y en el último período escolar (2022-2023) se realizaron más de 700.000 préstamos de contenidos digitales en los colegios de la red.

Interfaz fácil y apoyo a la enseñanza
La plataforma Biblius cuenta con una interfaz fácil de usar que permite a estudiantes y profesores navegar sin problemas por la biblioteca digital. Los usuarios pueden buscar en la colección electrónica, explorar estanterías virtuales y descubrir nuevos títulos. El diseño intuitivo mejora la experiencia general del usuario, facilitando la búsqueda y el préstamo de libros electrónicos.
Además, la plataforma se centra en la enseñanza. Los educadores pueden utilizar los libros electrónicos como valiosos recursos para la planificación de clases, tareas y proyectos de investigación. Biblius ofrece funciones que facilitan la integración de los libros en el plan de estudios, lo que permite a los profesores mejorar sus métodos de enseñanza e involucrar a los estudiantes de manera más atractiva.

Una de las claves del éxito en Biblius es que su plataforma incorporó libros FROG (FRee your cOGnition). Estos son libros digitales en formato EPUB enriquecido, diseñados por profesionales de la educación, basados en investigaciones de neurociencia y desarrollados por Lireedoo. Están destinados principalmente a estudiantes con discapacidad o trastorno del aprendizaje, y en particular a estudiantes con dislexia, disortografía, entre otras.
Resultados asombrosos
El proyecto Biblius ofrece numerosos beneficios para estudiantes, profesores y el sistema educativo en su conjunto:
- Mayor acceso a libros: Amplía el acceso a una vasta colección de libros electrónicos, fomentando la lectura independiente y el pensamiento crítico.
- Apoyo a necesidades especiales de aprendizaje: Los libros electrónicos ayudan a estudiantes con discapacidades o dificultades de aprendizaje, como la dislexia, al permitir ajustes personalizables como el tamaño de la fuente y el color de fondo.
- Educación multilingüe: La inclusión de libros en diferentes idiomas atiende a las necesidades de los estudiantes recién llegados y fomenta el multilingüismo.
- Oportunidades de aprendizaje flexibles: Permite a los estudiantes acceder a los libros electrónicos fuera del horario escolar, fomentando el aprendizaje autodirigido y la investigación.
- Recursos didácticos mejorados: Proporciona a los profesores una gran cantidad de recursos didácticos, como contenidos interactivos y multimedia, lo que mejora los métodos de enseñanza y promueve el compromiso de los estudiantes.
Cuatro componentes clave del proyecto Biblius
El éxito del proyecto Biblius depende, según ellos declaran en su página web, de cuatro componentes clave:
- Plataforma de gestión sólida: Colaboración con De Marque para desarrollar una plataforma de gestión de préstamos de libros electrónicos que responda a los requisitos específicos del sector educativo.
- Modelo de negocio sostenible: Creación de un modelo de negocio que equilibre la compensación a los titulares de derechos con el acceso asequible a los libros electrónicos para las escuelas.
- Formación y apoyo: Programa de formación integral y herramientas para ayudar a las escuelas a implementar eficazmente la plataforma de préstamo de libros electrónicos.
- Comunicación y participación: Transparencia y comunicación periódica para mantener informadas a las partes interesadas sobre el progreso del proyecto.

El proyecto Biblius está transformado la educación al proporcionar a estudiantes y profesores una plataforma de préstamo de libros electrónicos de última generación que mejora el aprendizaje, apoya diversas necesidades y fomenta la lectura independiente.
En el comic
El tercer y último ejemplo no es de bibliotecas digitales, sino que se trata de un formato con adaptaciones de inteligencia artificial que podría tener un impacto muy profundo en la industria, en los lectores y probablemente también las bibliotecas: el comic.

La empresa Comix AI y la Universidad de La Rochelle, en Francia, desarrollan un modelo I+D con ingenieros, investigadores y científicos, siguiendo el esquema de colaboración empresa-universidad, fundamental para el avance de la innovación tecnológica en múltiples países. Ya se ha desarrollado un primer producto llamado ComixSuite que ofrece distintas aplicaciones de inteligencia artificial para distintos aspectos del desarrollo y producción de un cómic, manga o webtoon.
En la primera versión de ComixSuite está disponible el servicio de traducción y accesibilidad. Esta tecnología permite extraer la semántica geométrica y textual de todas las formas de cómics, manga, webtoon o similares, tomando el texto computarizado o manuscrito, incluidas las onomatopeyas, la forma de las burbujas y las viñetas, incluso en dibujos que no son evidentes y traducirlos al idioma del lector.

Esto se vuelve más interesante cuando revisamos las funcionalidades de accesibilidad incluidas, como son text-to-speech, el sistema de navegación de viñeta a viñeta, la capacidad de reemplazar temporalmente una burbuja de texto con una versión que contiene el mismo texto, pero que es fácil de leer y descifrar para personas con trastornos del lenguaje; dislexia, por ejemplo.
En este sentido, las tecnologías de inteligencia artificial aquí también pueden ser utilizadas por bibliotecas para indexar comic, manga o webtoon, y así mejorar radicalmente la capacidad de búsqueda de este tipo de documentos gráficamente complejos. Esto se aplica tanto a la digitalización de libros antiguos de dominio público, como a libros recientes.

Tras la consolidación de las capas de traducción y accesibilidad, se prevee que las siguientes etapas de desarrollo de ComixSuite serán: Indexation, Storyboardisation y Reading UX. Ellas podrían llegar a permitir ya no solo leer en voz alta los textos manuscritos de los cómics, sino que muy probablemente sus imágenes también.
Ello abre un campo insospechado para la lectura como la conocemos hasta ahora: la lectura de imágenes.
Entonces ¿cómo debe ser nuestra biblioteca digital?
Una biblioteca digital que amplie el número de lectores y garantice el acceso universal, que tenga y se ajuste a unas cuestiones básicas:
• Para todo tipo de contenidos digitales
• Disponible en cualquier medio y sistema operativo
• Clubs de lectura, libros, audio y cine
• Garantizando la accesibilidad: espacios de letras, uso de diccionarios
• Con estándares abiertos
• Respetuosos de la privacidad
• Con lector de textos y audiolibros en modo offline
• Fuentes para dislexia y otras dificultades visuales
• Con exportación de notas y marcadores
• Acorde al Tratado de Marrakech.
El Dilema

Como profesionales de la información, muchas de las experiencias que hemos conocido en el campo de la inteligencia artificial nos impresionan y vislumbramos la enorme capacidad que tienen estas inteligencias en cambiar las formas de producir y relacionarnos con la lectura y los lectores.
Hablamos de información, de datos, de cómo incrementar los volúmenes, de cómo manejarlos, hablamos de Big Data y vemos en la inteligencia artificial una forma de ayudarnos a resolver este infinito. También sabemos que la sociedad contemporánea está absolutamente intoxicada por la misma información: infoxicación, infodemia, fake news son problemas en crecimiento. Y la misma inteligencia artificial puede ayudar a empeorar todo.
El filósofo coreano alemán Byung-Chul Han nos ha advertido con insistencia del peligro que se encierra en todas estas nuevas amenazas:
- “La información por sí sola no ilumina el mundo. Incluso puede oscurecerlo. A partir de cierto punto, la información no es informativa, sino deformativa.”
- “La hipercomunicación, todo lo allana, lo suaviza y, a la postre, lo uniformiza.”
- “Nuestro frenesí de comunicación e información lo que hace que las cosas desaparezcan.”
- “Todo lo que se apresura está condenado a desaparecer.”
Las bibliotecarias tenemos un rol fundamental en ello, un rol ético y moral, que nos invita a que no se cumplan las profecías del filósofo. Especialmente en relación con la inteligencia artificial, los bibliotecarios debemos guardar especial atención.
Todos los ejemplos que les he mostrado aquí de inteligencia artificial aplicada a entornos del aprendizaje, bibliotecas, universidades, escuelas o al comic, son inteligencias artificiales productivas nunca generativas. Uno de los grandes peligros para la industria del libro, las bibliotecas, la lectura y para la humanidad en general, es la inteligencia artificial generativa, porque como sabemos, tiene el potencial tomar ilegalmente el derecho de autor, la creación y el trabajo de artistas y escritores sin pedir permiso y sin confrontar los resultados.
Los bibliotecarios debemos abrazar las inteligencias artificiales siempre y cuando estás no violenten los derechos de autor ni el trabajo de millones de artistas, artesanos, creadores y escritores y debemos apostar por una inteligencia artificial productiva que mejore la calidad de vida de las personas y no que las perjudique. Los androides puedes soñar con bibliotecas digitales, pero somos los bibliotecarios los que les damos forma.
Y ante ese dilema, tenemos un rol que cumplir.

Además del gran problema que representa para el derecho de autor, que no es problema menos, también nos enfrentamos a IAs generativas que mienten y distorsionan la realidad, y que después aprenden sobre sí mismas. Cientos de imágenes falsas que se han creado con IA y que en muchas ocasiones no sabemos distinguir.
Amazon lleno de libros generados con IA en los que, difícilmente sabemos qué escribió realmente el autor.
Mucho que reflexionar y gracias por mencionar esta otra cara de la IA, la productiva.
[…] Tamnién hablamos de esto en el post ¿Sueñan los androides con bibliotecas digitales? […]